miércoles, 16 de mayo de 2012

ENSAYO


Como es mi cumple, subo la autobiografía que estoy haciendo en un bello taller



AUTOPIGRAFÍA



1)
Yo no podría llegar jamás a una conclusión. Nunca podría cumplir con lo que es, según entiendo, el deber principal del conferencista: darles, tras una hora de discurso, una pepita de verdad pura; pero podría simular ser conferencista por un rato y contarles algunas ideas sueltas de lo que soy, para que así ustedes puedan obtener la pepita pura.
De esta manera, empiezo así mi Autobiografía, que no es una biografía sobre Pí que anda en auto, sino una biografía de Pí, contada por Pí, desde la visión de Pí, y bajo el anonimato de Pí.
Como no tengo un broche de oro, ni un cierre de plata para esta historia, no voy a empezar por el principio, ni terminar por el terminicio.
Sólo les voy a contar un secreto por hoja, del 1 al 6 y del 6 al 1. Si logran llegar al seis, y saber seis secretos míos, podrán espiar como es mi vida e imaginar su propia pepita de verdad pura, ya que la conclusión varía según el lector. (Sin necesidad de que yo me tenga que recibir de conferencista).
1)      En mi caja fuerte tengo un cuaderno azul, el mismo contiene mis primeros escritos, que comencé un día que leí un ensayo sobre ensayos (“Ensayos completos”, de Montaigne), y me cambió la vida.
“No acuso de mi faltas o infortunios a otro que a mí, porque rara vez recurro al consejo ajeno” (Montaigne).
Tuve ganas de hacer un libro de Pí, y la emoción sólo duró dos días, aún lo guardo a medio escribir.
Estimo así, que este es mi segundo intento.


                                                                                                                            
2)

Dicen que quien no arriesga no gana, y es una grán verdad. Pero lo que nadie te dice entre lineas es que tampoco te podés andar arriesgando todos los días a cosas diferentes, ya que resulta un poco frustrante dejar cosas a medias por el camino. Dejando así un sinfín de vestigios.
¿Y si nos arrepintiésemos? Ese es mi grán dilema a la hora de decidir cada paso en esta historia.
El miedo a perder el tiempo en cosas que mañana me puedo arrepentir; esto aveces me quita el sueño.
Mi segundo secreto es entonces éste: no me arrepiento.
No me arrepiento de eso que me llevó hasta aquí.
De no decir esto, y de no pensar lo otro.
No me arrepiento de mis elecciones, ni de no arrepentirme.
Podré tener carreras a medias, muchos trabajos abandonados, algunos hobbies olvidados, afectos alejados, libros sin terminar…pero todo eso me llevó a lo que hoy soy y gracias a eso no soy otra persona.
No me arrepiento.
Aunque me quita el sueño pensar en si algún día llegará el arrepentimiento.
Pero nó, no llegó aún.
Aunque…


                                                                                                                            

3)

Hay siempre ese espacio ahí, justo antes de que nos agarren, en donde todo está en juego.
Todo es magia y suspenso que nos excita, que nos relaja.
Nos deja respirar y cerrar los ojos.
Todo es ansiedad y calma a la vez.
Todo está quieto…mientras vos te llenás de nada.
La nada que no es nada si no pensás en nada.
Si no nadás en un mar de nada.
No te llenás de nada. Nada.
Siglos de existencia…
Digo, antes de que nos agarren.
Antes de que nos enfoquen.
Me gusta imaginar que ésto está por suceder.
Aunque no pase.
Aunque quede en nada.
Aunque mis palabras y mis dibujos no lleguen a nada.
Aunque no salgan del cajón.
Imagino con temor que mi nada ya no es nada.
Me da miedo que esto pase y que me quiten mi nada, mi espacio, mi mundo de fantasía…sin embargo, les cuento otro secreto, cuando lo hagan, no lo tendrán.
Todo.



4)

Todo y nada.
La transformación de la nada en todo; del todo en nada.
Algo que nos cuesta tanto…
Toda mi vida creí que los cambios llegaban solos y externamente. Pero hoy puedo elegir cambiar.
Con dudas, sí. Pero sin temor.
A la fuerza pude aprender que un gran cambio que parece duro y oscuro trae consigo una hermosa y colorida mariposa.
Cada cambio renueva mis alas. Es tan simple como dejarse llevar… No atarse al pasado y a las pertenencias.
Eso sí que trae colores nuevos…
Ahora que entendí esto, sólo espero dejarme llevar hacia nuevos cambios que me despeguen los pies del suelo. Y con sólo cerrar los ojos me guíen por el paisaje. No es poco mi deseo.
Nunca es demasiado soñar y esperar mutar.
Espero seguir mutando.
Espero seguir volando.
Volar.

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